La administración como arte

La administración como arte es tan antigua como la misma humanidad ya que siempre han existido grupos humanos empeñados en lograr algún propósito como grupo, haciéndose necesaria la dirección o la guía, u orientación de alguien para realizar las acciones y alcanzar el susodicho propósito.

Al principio de la civilización, quizá los grupos eran reducidos, gens y tribus, y la abuela o la bisabuela asumía la dirección del grupo, amparada por el respeto que produce, en forma natural en el ser humano, la figura materna.

Con el pasar de los tiempos. La figura materna fue reemplazada por la del individuo más fuerte de los de la tribu, el que, ante el crecimiento poblacional del grupo, debió recurrir a otorgar privilegios a algunos para que le colaboraran en el manejo y control del grupo con prácticas de amedrentamiento, como puede ser el poder de las armas y el poder de la brujería, con esto se constituyeron las castas de los militares y la de los sacerdotes.

Con este tipo de organización humana y ese arte de conducir, o de dirigir, las antiguas tribus se dieron a la tarea de conquistar otras tribus, nuevos territorios, ricos patrimonios y el arte de conducir o de dirigir denominado gobernar fue enseñado de generación en generación hasta que aparecieron los grandes imperios de la antigüedad (Asirios, Caldeos. Babilonios, Fenicios), quienes sin proponérselo y por el solo hecho de contar a sus descendientes las artes de gobernar, contribuyeron al conocimiento de una gran cantidad de procedimientos, instrumentos y acciones, que algún día irían a ser sistematizados, como realmente ocurrió a partir del siglo trece con la obra de Nicolás Maquiavelo: "El Príncipe" y luego otras como las de Rousseau, Montesquieu, para convertirse en la ciencia de la administración pública, que aún sigue perfeccionando la humanidad.

Paralelo a lo anterior aparecieron otras organizaciones, quizá no gubernamentales como las mencionadas, pero si filiales, tales como las órdenes religiosas, los ejércitos y la explotación feudal de la tierra y por último las empresas manufactureras, las que para convertirse en organizaciones tuvieron que esperar a que en el mundo ocurriera la revolución industrial, porque antes este tipo de producción (la manufacturera) era artesanal y con pocas personas no requiriéndose del arte de conducir, dirigir o gobernar grupos en una palabra la administración privada no existía ni como arte ni, mucho menos, como ciencia.

A partir de la producción feudal y sobre todo de la producción manufacturera empresarial que surgió a partir de la revolución industrial de finales del siglo diecisiete, la administración privada se daba aún como arte de dirigir las personas y se copiaban procedimientos desarrollados, por la administración pública de esa época, con la aclaración que los términos administración, gerencia, gestión y otros aún no habían sido acuñados.