AMARÁS A TU PRÓJIMO COMO A TI MISMO

Este tips hace referencia al respeto. Cada uno de nosotros está obligado a respetar al otro sin distingo de raza, genero, clase social, religión, preferencias sexuales, etc. Pero es conveniente tener claro que el respeto no quiere decir adular al otro, más bien se trata de no hacerle o decirle al otro lo que no quisiera que me digan o me hagan a mí, así de sencillo.

El problema está en que si antes de pensar en respetar al otro, no has sido capaz de amarte a ti mismo, lógicamente que no serás capaz de respetar a nadie, porque primero hay que respetarse a uno mismo, de lo contrario el respeto al otro resulta una hipocresía,

El respeto por el otro implica reconocerle lo que es, ni más ni menos, pero con sinceridad, otra cosa sería decirle al otro que es magnífico y en tus adentros estar pensando lo contrario, eso no solo es hipocresía, sino que es deslealtad y la deslealtad es un crimen.

El respeto por el otro incluye en no obligar al otro a que piense como uno, no, cada uno es libre de pensar como quiera, como más le plazca. Hay de aquel que quiera someter a sus subalternos o hijos a que piensen igual, porque denota su escasa personalidad. Hay de aquel político que persigue con acusaciones y diatribas a sus contrarios de pensamiento, porque padece de una personalidad enfermiza.

La sólida personalidad te da confianza y por lo tanto no temes a quienes te contradigan o quienes difieran de ti, o quienes piensen diferente.

1.- El engaño es irrespetar al otro

Los políticos conservadores, o sean aquellos que piensan que el mundo está bien y que así tiene que conservarse, porque ellos tienen privilegios así los otros estén en desgracia, demuestran amor por el prójimo con limosnas, pero no reconociéndole al otro sus derechos. Eso no es un verdadero y sincero respeto por el otro, eso es maldad y miedo al cambio. Por eso les da pavor que alguien piense o diga lo contrario, que el mundo está mal y que se debería cambiar para volverlo más equitativo, y para aquellos que piensen así está la muerte, los atacan, los persiguen, los acusan, incluso con mentiras o fabricando escenarios y situaciones perversas para que todo el mundo se una a su causa y los excluya más de lo que ya lo están, los tildan de terroristas lo que da patente para matar.

Aunque todo el mundo predique y esté de acuerdo con el amor al prójimo, en la realidad nadie lo está si toca sus privilegios, así se los haya ganado de la mala manera, a lo sumo lo que los privilegiados aceptan es la limosna, la caridad o sea votarle al otro los mendrugos que caen de tu mesa ¿eso será amor al prójimo?

El engaño se ha utilizado durante toda la historia de la humanidad para someter y explotar al otro. Por el engaño caen los peces en el anzuelo del pescador y por el engaño hemos caído los millones de ingenuos en manos de nuestros explotadores de nuestros amos, hemos perdido la libertad y lo más grave aún es que los que engañan son una pequeña minoría de la población y los engañados somos miles de millones, los que engañan son poderosos, los que nos gobiernan, los que todo lo tienen y todo lo pueden y los engañados somos los pobres, los que nada tenemos o tenemos poco, los sirvientes de los poderosos, los que, parodiando a las películas de vaqueros, los que nos caemos del caballo.

No pretendas ser de aquellos que logran el éxito a costa del engaño al otro, como el caso de aquella familia  hoy muy adinerada, respetada y digna, cuyo bisabuelo, se hizo a una gran hacienda pagando pistoleros para que amenazaran a los campesinos si continuaban viviendo allí y luego aparecía, él como el salvador, el buen hombre,  el mismo que pagaba a los pistoleros,  a ofrecer su buen corazón y el amor por los campesinos diciéndoles que deberían proteger su vidas y la de sus familias y que debería vender sus fincas e irse a otra parte, pero los humildes campesinos se quejaban que nadie quería comprarles por el miedo a los forajidos que rondan por aquí y entonces él haciendo un gran sacrificio, ofrece comprarles las finquitas, a un precio irrisorio, por no decir miserable, solo por ayudarlos, porque él es un buen cristiano de los que aman al prójimo como a sí mismo y los humildes campesinos le daban infinitas gracias, aunque ahora sus descendientes conocedores del engaño de ese entonces ya no lo son tanto y hasta se llegó a saber que un comando guerrillero secuestró al viejo, le hizo un juicio revolucionario y lo mató por bandido.

Desde ese punto de vista el engaño debería ser considerado como un crimen, más sin embargo, parece a nadie afectarle y a uno lo someten al engaño desde la más tierna infancia y así se convierte en algo inocuo y hasta divertido, el primer engaño del que fui víctima y creo que a muchos nos pasó es que nuestros propios padres nos dijeron que los niños para nacer eran traídos por la cigüeña desde París, o que los agüinados o sean los regalos de navidad los trae el niño Dios, aunque ahora el engaño es otro,  dizque los trae Papá Noel.

2.- ¿Cómo evitar ser engañado?

Hay dos formas:

1.- Siendo seguro de sí mismo y

2.- Dudando.

Cuando dudas de algo que te dicen o te enseñan, te sientes obligado a primero no “tragar entero”, como se dice popularmente y segundo a investigar, a leer en otras fuentes, ojalá antagónicas, y a sacar tus propias conclusiones y de esa manera dejar de ser el ingenuo que todo lo cree a la ciega y así convertirte en un ser libre. Dudar de lo que lees, de lo que oyes,  de lo que ves, de los que palpas en una palabra de lo que captan tus sentidos, e incluso hay que dudar de la evidencias y así te parezca un exabrupto, no lo es, por ejemplo la evidencia nos dice que el sol sale todos los días a la madrugada por el oriente,  recorre durante todo el día el firmamento en dirección al occidente y termina al final de la tarde ocultándose por el occidente y aunque esa sea  la evidencia,  la  verdad es otra, el sol no se mueve así,  la que se mueve es la tierra

Ahora, el problema es que todo el mundo cree que es seguro de sí mismo, cree que se auto estima y jura que es independiente, pero a la hora de la verdad el subconsciente los traiciona y ante las situaciones concretas que da la vida pelan el cobre y se dejan ver que no tiene nada de aquello que creían poseer.

El caso de Simón X – Primera parte

Miremos el caso de Simón X, un joven que precisamente creía tener los tres mencionados atributos:

Simón X era un joven empleado en una importante empresa, él era alegre, jovial, bien parecido, agradable, lleno de vida; un fin de semana sus amigazos de siempre lo invitaron a compartir unas cervezas; todo iba bien hasta cuando unos cuantos tragos animaron a uno de los presentes a contarle a Simón el chisme del momento:

-         Mira Simón, lo que te voy a contar es algo que tiene que ver con vos y como yo soy tu compadre y amigo, he pensado qué tú debes ser el primero en saberlo – empezó diciendo uno de los compañeros.

-         Pues resulta que el gerente ha hablado mal de ti y es bueno que tú estés pilas§ , terminó diciéndole muy serio el amigazo.

-         Bueno y ¿qué ese malo que ha dicho de mí ese señor? – preguntó entre sorprendido y asustado nuestro amigo Simón.

-         Cuéntaselo tú que oíste el chisme – le dijo uno de los amigazos al otro. A esta altura de la charla Simón ya estaba nervioso.

-         Mira Simón, el gerente dijo que estaba mamado (mamado es una expresión coloquial colombiana que significa estar muy cansado) de vos y que te estaba buscando la caída para echarte, que tú eres un pobre estúpido, “mamagallista” (expresión coloquial colombiana que significa “aparentemente comprometido, pero realmente irresponsable) e inepto.

- ¿Cuándo dijo eso? – atinó a preguntar Simón con voz, casi entrecortada del susto.

-         Eso fue en esta semana, el día del almuerzo del cumpleaños de la secretaria y lo dijo muy en serio delante de las 3 o cuatro personas que estábamos cerca de él – le respondió el amigo.

-         Te contamos esto para que te cuides y evites dar papaya (dar papaya significa otorgar la oportunidad de convertirse en la víctima de algo o de alguien), mi hermano – le terminó diciendo el compadre.

Pasado este acontecimiento, si es que se puede llamar así, a lo dicho en ese instante, siguieron tomado y hablando de otros temas.

A partir de ese momento el buenazo de Simón se pasaba la mayor parte del tiempo preocupado y sufriendo, aunque aparentaba seguir siendo el mismo. Su esposa contaba que Simón no duerme bien, que hay noches en que se despierta sobresaltado como saliendo de pesadillas horribles, que muchas veces se la pasaba con la mirada fija en la nada o en el infinito; - ya no come con el mismo apetito que siempre tuvo - se quejaba ella. – Estoy muy preocupada, pero él no dice nada y si se lo pregunto me asegura que no es nada, pero yo se que él está sufriendo mucho –

Reflexionemos sobre este caso:

  • ¿Por qué le contaron eso a Simón?
  • ¿Hubiera sido mejor no contárselo y callar?
  • ¿Simón mejoraría el rendimiento en su trabajo después del chisme?, mejor dicho ¿se pondría las pilas?

El caso de Simón X – Segunda parte

La esposa de Simón preocupada por esta situación insistió tanto hasta que logró que Simón le contara que su ánimo venía así desde aquel fin de semana en que su compadre y demás amigazos le contaron el famoso chisme.

Ella personalmente fue a visitar uno a uno a los amigazos y tanto el uno como el otro le salieron con el cuento que lo sentían mucho y que lo que le contaron, aquel día, a Simón no era verdad, sino todo lo contrario, o sea que el jefe había hablado era bien de Simón y que lo que estaba buscando era un espacio para ascenderlo porque era un buen empleado, ante semejante verdad ella preguntó:

- ¿Y entonces por qué ustedes le dijeron lo que le dijeron a Simón? –

Y los tipos, simplemente se limitaron a responderle que el plan era jugarle una broma al principio, pero un rato después decirle la verdad, pero que con los tragos se les olvidó.

Reflexionemos sobre esta segunda parte del caso:

  • Con esta nueva versión ¿será que Simón volvía a ser el mismo tipo alegre, buena persona y alegre de antes?
  • Ahora supongamos que Simón nunca se enteró de lo que su jefe estaba pensando de él, ni en bien ni en mal, ¿qué pasaría con su comportamiento? ¿Hubiera sufrido igual o no le hubiera pasado nada?
  • ¿Lo que hizo sufrir a Simón era lo que su jefe pensaba o había dicho de él o lo que el propio Simón elaboró en su mente a partir del chisme?
  • ¿Por qué Simón, después del chisme no fue a hablar directamente con su jefe?, para averiguarle ¿porque él pensaba eso de él? ¿Quizá tenía miedo que le dijera en cara que era un inútil, o un don nadie?
  • ¿Qué opinión nos merece Simón?
  • ¿Será que Simón es dueño de sí mismo?, ¿Es una persona segura de sí misma?, ¿es una persona con alta autoestima?
  • ¿Qué de Simón tendremos cada uno de nosotros?

3.- ¿Cómo es nuestra mente?

La mente, o espíritu o el alma es algo así como el motor y las pilas que nos hacen mover y ser. Este motor que todos y cada uno llevamos dentro tiene dos partes o compartimientos, el motor propiamente dicho, por un lado, y las pilas por el otro.

De lo anterior se deduce que la mente humana consta de 2 (dos) partes: La mente consiente que vendría siendo el motor y la mente subconsciente que vendrían siendo las pilas de nuestra analogía anterior. Solo que las dos partes forman una sola esencia: La mente humana.

Siguiendo a la Dra. Vera Peiffer, vamos a suponer un barco navegando en el mar, o podemos imaginar, también un perro nadando en un río, o una pelota flotando en una piscina y veremos que en todos los casos aparece una parte emergida y otra sumergida, la parte emergida se ve en cambio la otra no. La parte emergida está en contacto con el aire, con la luz, con la vista de quien la quiera ver, en cambio la parte sumergida permanece debajo del agua, no se ve, no está en contacto con el aire, ni con la luz, ni con la vista de alguien, solo con la oscuridad del seno del agua: Además la parte sumergida es más grande que la emergida, por ejemplo en el caso del perro nadando la parte sumergida es todo el cuerpo del animal en cambio la parte emergida solo es la cabeza y a ratos las puntas de las patas delanteras. Bueno así podemos imaginar nuestra mente, con una parte pequeña emergida que está en contacto con el mundo a través de los 5 (cinco) sentidos, que es la conciencia y una parte muy grande sumergida que nadie ve, ni siente, ni siquiera quien la posee, pero que existe y es la subconsciencia (PEIFFER, 1987).

4.- ¿Cómo funciona nuestra mente?

Por la conciencia es que nos relacionamos con el mundo, vemos, oímos, palpamos, degustamos y sentimos. La conciencia recibe todo mensaje del mundo y lo clasifica para pasarlo, luego, a la subconsciencia, aunque no todo.

La subconsciencia no clasifica nada, en cambio la conciencia sí, la subconsciencia todo lo que recibe de la conciencia, si no es detenido por la percepción, lo va almacenando y lo graba en una especie de audio - casete que se llama la memoria.

Lo que queda grabado en la subconsciencia sirve para que uno sea y actúe, por ejemplo volviendo al caso del joven Simón X, al que nos referimos líneas arriba, este joven se dejó creer del chisme de lo que había dicho su jefe y se preocupó, lo que quiere decir que Simón, posiblemente, tiene, sin darse cuenta, grabados, en su subconsciencia códigos de mensajes recibidos desde la infancia, tales como: “No niño eso no se hace”, o “Deje eso quieto niño travieso, lo va a dañar”, o “Tu no sirves para nada, solo causas daños, niño insoportable”, etc., frases que posiblemente se las dijeron cuando tenía uno o dos años y que ya nadie recuerda, ni siquiera él mismo, pero que allí están grabadas en su subconsciencia. Además, es posible que si en la infancia, a Simón, lo castigaron por alguna porcelana fina que rompió, ese sentimiento de dolor también lo tenga grabado en alguna de las memorias de su subconsciente, o como decíamos antes en alguno de las videocasetes de la subconsciencia y como tales grabaciones no se han modificado ni han sido borradas allí están y saltan a la conciencia sin que él se dé cuenta pero que lo hacen actuar como un inseguro, acomplejado, manipulable, como lo hemos visto.

De lo anotado se podría concluir fácilmente que muchas de las grabaciones que se guardan en las memorias del subconsciente como se hicieron en nuestra infancia, entonces, para los adultos, como no podemos volver a la infancia, para grabar cosas que se reflejen en una gran personalidad, ya es un imposible cambiar de personalidad, como es imposible abandonar los traumas, complejos y conductas poco deseables desde el punto de vista de una gran personalidad, lo cual afortunadamente no es así.

Si bien es cierto que la mayoría de las grabaciones en las memorias del subconsciente se realizaron en nuestra infancia, no quiere eso decir que ya sea imposible cambiar; es cierto que es difícil, pero no imposible remover lo grabado, porque como lo explicamos en páginas anteriores la percepción no lo deja, pero, también, es verdad que la percepción se puede remover.

Las grabaciones en el subconsciente empiezan a hacerse entre la sexta y séptima semana de gestación del feto, o sea desde el vientre de la madre, en cambio la conciencia apenas empieza a formarse al momento del nacimiento de la persona y dicho proceso de formación puede tardar entre 6 o 7 años; lo que quiere decir que mientras la conciencia no entre a actuar es muy fácil grabar en la subconsciencia, pero una vez que la conciencia esté en la plenitud de su actuación, cosa que sucede a partir de los 7 años de edad, o sea cuando se tiene uso de razón, las grabaciones en el subconsciente ya se complican porque, una de las facultades de la conciencia que es, la ya mencionada, percepción se encarga de seleccionar qué puede pasar a grabación a la subconsciencia y qué no (PEIFFER, 1987).

Una vez que comprendemos que nuestra mente tiene dos compartimientos, el uno llamado conciencia y otro subconsciencia, debemos saber que si bien es cierto que es la conciencia la encargada de escoger los mensajes que se deben grabar en la subconsciencia, no quiere eso decir que la conciencia, digamos, es la que manda, no, la que realmente manda en nuestros actos automáticos o involuntarios, es la subconsciencia, y además, porque es esta la, que según lo que tenga almacenado o grabado, le dice a la conciencia lo que debe enviarle para grabación.

En términos sencillos digamos que la percepción es como una especie de calador de un edificio, hace pasar a unos y a otros no, para que hablen con el jefe, o sea la subconsciencia, pero esto es así no porque el celador haya decidido, por su cuenta, a quien dejar pasar, sino porque eso ya está predeterminado por la misma subconsciencia.

Entonces el dominio de la mente no solo consiste en manejar la conciencia, o sean los actos consientes, el verdadero dominio de la mente está en ponerse en contacto con la mente subconsciente, para que esta le de las ordenes a la mente consiente.

Una vez que la mente consiente reciba las órdenes de la mente subconsciente, entonces es cuando la conciencia ya maneja la acción, la pasión, los sentimientos, etc. de uno, porque no nos olvidemos que nuestra mente es como el motor y las pilas que tenemos para poder decir que estamos vivos y así podernos mover, ser, hacer, sentir y en una palabra vivir.

5.- ¿cómo entrar en contacto con nuestra propia subconsciencia?

La pregunta clave en todo esto es: ¿cómo entrar en contacto con nuestra propia subconsciencia, de la que somos inconsistentes que existe, para poder mejorar nuestra personalidad? Además: ¿Cómo hacerlo, si sabemos que la percepción no nos deja pasar - o no deja pasar nuestro mensaje?

Pues resulta que cuando uno está, o bien en el vientre de la madre, o después de recién nacido y aún es un niño muy tierno, la subconsciencia no tiene grabaciones todavía, es decir tiene los casetes limpios, vírgenes, es el momento fácil para introducir (introyectar, dicen los que dicen que saben) mensajes, datos, sensaciones etc. directamente del mundo a la subconsciencia, pero en la medida que los casetes se van llenando la subconsciencia empieza a ordenarle a la conciencia qué si y qué no se puede dejar pasar a grabación subconsciente.

Ahora nos preguntamos ¿y con base en qué la subconsciencia va tomando preferencia por ciertas cosas y no por otras?, sencillo, pues resulta, sucede y acontece que con las grabaciones existentes o que ya tiene almacenadas desde cuando empezaron las grabaciones, se va haciendo un arreglo como si se tratara de una biblioteca, o hemeroteca, o caseto-teca que va cogiendo forma y hasta su propio estilo, como quién se especializa en colecciones que sistematiza lo que tiene para darle orden, por ejemplo los coleccionistas de música, tienen por algún lugar los casetes de música clásica, por otro la música pop, por más allá, la música romántica; ese tipo de orden se va dando en nuestra subconsciencia y se llama la manera de pensar, que no es otra cosa que la manera como de ahí en adelante apreciaremos el mundo o cada persona interpretará el mundo, las cosas en general, los sentimientos, las creencias, etc.

Esa manera de pensar, esa perspectiva de ver y apreciar todas las cosas de este mundo, es como lo hemos dicho ya: la percepción (percepción viene de perspectiva) y es que realmente es eso, una perspectiva o ángulo desde el cual uno aprecia todo lo que existe.

Según Wilfried R. Vanhonacker E. T. Martin, la percepción es un proceso mental a través del cual se registran los impulsos y luego se interpretan mediante el aprendizaje experimental, posteriormente origina las respuestas conductuales de los individuos (sic) (VANHONACKER, 1985).

Por la misma razón expuesta es que se justifica que hoy en día a las madres embarazadas les aconsejen, acariciar su vientre, hablarle al hijo que lleva dentro, colocar música de Mozart, les aconsejan a los papás, también, acariciar el vientre de su mujer, hablarle con palabras cariñosas al bebe que esta por dentro con la seguridad que el niño está captando, así no sea consiente, porque realmente no lo es, pero que su subconsciente si está ahí grabando.

Entonces la percepción viene siendo, el mandato de la subconsciencia a la conciencia de qué debe enviarle para grabación en las memorias subconscientes y qué no.

Muchas de las cosas, mensajes, palabras, acontecimientos etc. captadas por los sentidos y llevadas por estos a la conciencia, no pueden pasar a la subconsciencia debido a la percepción, y se tiene que quedar en las memorias consientes, pero que desde allí no sirven para modificarle la conducta o el comportamiento a nadie, sino que simplemente le sirven para recordar, en cambio lo que queda grabado en las memorias de la subconsciencia, no pueden ser recordadas pero son las controladoras de nuestros actos y sentimientos, en pocas palabras constituyen el carácter de la persona.

De lo anterior podemos concluir que para llegar a la subconsciencia hay que bloquear, temporalmente, la percepción o de lo contrario los únicos mensajes que le llegan (a la subconsciencia) solo serán aquellos que coincidan con la percepción ya formada en el subconsciente.

Un mensaje que llega a la conciencia, por ejemplo, un insulto, pasa por cuatro etapas antes de que uno reaccione, primero el oído capta el mensaje y segundo el mensaje es conducido por la red de los nervios especiales, eléctricamente, hasta el cerebro, tercero, allí lo toma la conciencia que está en la corteza cerebral y lo somete al juicio (ese juez es la razón) de hacerlo o no hacerlo pasar, a la subconsciencia, si lo deja pasar es la percepción la encargada de dejar o rechazar el mensaje, si el resultado fuera de libre paso entonces, la subconsciencia, produciría  la respuesta que la debe cumplir el organismo entero, como por ejemplo ante el insulto la respuesta incluye elevación de la presión sanguínea, brote de los ojos, y emisión de otro insulto de respuesta, o podría haber sido una respuesta más contundente: tome un puñal y clávelo en el pecho del agresor, pero, igualmente, la respuesta podría haber sido no hacer nada, porque la subconsciencia no entendió el mensaje, mejor dicho la percepción lo rechazó por no encontrar símbolos similares para interpretarlo, como lo que ocurriría en el computador que al no encontrar un archivo aparece en pantalla “archivo no existente”, esto puede suceder, por ejemplo, cuando el insulto fue proferido en un idioma (verbal y gesticular ) desconocido para uno, por ejemplo un madrazo en chino que incluya una venía, uno lo puede tomar como un saludo cariñoso (MURPHY, 1989).

De lo anterior se deduce que no hay palabras mal dichas sino mal interpretadas, y como en el caso visto no es el madrazo lo que lo hiere a uno sino la elaboración mental que uno mismo haga del mensaje y en donde la percepción es en últimas la responsable que el mensaje llegue o no hasta la subconsciencia.

En conclusión, la personalidad depende de los símbolos que uno tenga almacenados en la subconsciencia y si por ejemplo uno es agresivo, o déspota, o engreído, o tímido o lo que sea, es por las grabaciones que tenga en su subconsciencia, el problema es que nadie es consciente de lo que tiene en su propio subconsciente, solo reacciona de una o otra manera.

6. ¿Cómo controlar tus pensamientos actos y sentimientos?

Pero ahora que ya comprendemos estas cosas podemos modificar nuestra conducta y procurar elevar nuestra personalidad recurriendo a cambiar, en nuestra subconsciencia, algunos mensajes indeseables por unos mejores y para ello existen muchas terapias, como por ejemplo la repetición mental de mensajes positivos, con miras a que en algún momento se logre “meterle un gol” a la percepción o burlarla y penetrar a la subconsciencia, lo que significa que la repetición mental del mensaje positivo debe ser de muchos miles de veces, dado que la percepción no se deja burlar fácilmente.

Otra terapia es la hipnosis, pues sucede que el hipnotizador logra penetrar a la subconsciencia de su paciente gracias a la utilización de cierto tono, volumen y frecuencia sonora de la voz, que prácticamente burla la vigilancia de la percepción y entra a la subconsciencia y es así como el hipnotizador le hace comer bulbos de cebollas al hipnotizado y le hace creer que está comiendo una rica manzana, o le atraviesa la piel con una enorme aguja y le ordena al paciente no sentir ningún dolor, mejor dicho le ordena a la subconsciencia del paciente, que esta a su vez le ordene al cuerpo no sentir el dolor. Si esto logra el hipnotizador ¿por qué no practicar la auto-hipnosis (o meditación profunda) y penetrar a nuestra propia subconsciencia y recargarla de mensajes positivos, - hasta logra una elevada personalidad, seguridad en sí mismo, autoestima, autodominio?

Otra terapia es el uso de los mensajes subliminales que son aquellos visuales, o auditivos o audiovisuales, que traen doble grabación magnética, una para ser captada por la conciencia y otra para ser captada por la subconsciencia, la primera se oye y se ve, en cambio la que va destinada para la subconsciencia está grabada con frecuencia y volumen de ultrasonido que no pude ser captada por el oído humano o si se trata de vistas estas pasan a tal velocidad que el ojo, tampoco las capta (a más de 16 vistas por segundo), con este tipo de grabaciones uno puede ir escuchando música en su automóvil pero los mensajes subliminales están pasando a la subconsciencia, ahora se espera que los mensajes subliminales no sean diabólicos sino pensamientos positivos, para el mejoramiento de la personalidad y por ende del respeto al otro.

Con esto creo que queda claro que, si uno quiere amar al prójimo como a uno mismo, lo primero que debe hacer es mejorar su personalidad recargando de mensajes positivos su propia subconsciencia. Estoy seguro que los discursos, las conferencias, los cursos sobre el respeto no logran nada, porque la percepción solamente aprovecha para sí, aquello que ya está en los códigos de la subconsciencia, o sea que, en lugar de cambiarle la conducta errónea a la persona, lo que se logra es reforzar lo bueno, lo malo y lo feo que uno ya tiene.