Curso de formulación de proyectos

Marshall, el neo-clásico de la economía, había llamado la atención en el sentido que en todo proceso de producción hay un aporte de la naturaleza y de la  sociedad, que se hace necesario valorar para comparar con el supuesto beneficio de lo producido, por ejemplo, un carpintero tiene proyectado transformar madera en un mueble, ello debería incitar a pensar que la realidad, antes, no tenía ese mueble sino árboles y otros cuantos recursos naturales y que sería bueno balancear las implicaciones de orden ambiental y social en dicho cambio y solo cuando se justifique el mueble habría que hacerlo.

Pero resulta que eso, desafortunadamente, no ocurre así, sino que el carpintero lo primero que hace es imaginar el mueble que va a resultar, luego calcula la cantidad de madera que va a necesitar, se imagina las operaciones y tareas que tendrá que hacer y llega así a calcular en cuánto tiempo terminará el mueble y el costo que va resultar. En resumen, primero el carpintero tiene la idea en la cabeza y después emprende la tarea de hacer el mueble.

Así como el carpintero actuamos todos los seres humanos: Primero uno se imagina lo que va a resultar con el trabajo: se imagina cómo se lo va a hacer, con qué se lo va a hacer, cuándo, en cuánto tiempo, con quién y lo más importante: ¿para qué se hace? Si se pasa dicha idea a un papel, o sea que se describe y explica y hasta se hacen ilustraciones para que resulte más comprensible, entonces se dice que "se ha formulado un proyecto".

En ese orden de ideas se ha diseñado este curso, 

TEMAS